Catarata Congénita
La catarata ocular congénita, también llamada embriopática, está presente al nacer o aparece en los primeros tres meses de vida. Si es muy pequeña puede no interferir con la visión. A veces progresa lentamente con el paso del tiempo afectando la visión en la infancia o en la juventud (catarata juvenil) o incluso en la vida adulta (catarata presenil). Puede ser unilateral o bilateral y afectar a todo el cristalino o sólo a ciertas partes del mismo.
Causas de catarata ocular congénita:
- Hereditarias: Aproximadamente 1 de cada 4 casos de catarata ocular congénita se transmite genéticamente, casi siempre de modo autosómico dominante.
- Aberraciones cromosómicas: Síndrome de Down, Trisomia 18, Síndrome de Turner, etc.…
- Rayos X durante el primer trimestre del embarazo, sobretodo en la zona pélvica. Medicamentos tomados por la madre durante el primer trimestre del embarazo: Corticoides, clorpromazina y sulfamidas.
- Enfermedades metabólicas: Diabetes e hipoparatiroidismo de la madre y galactosemia en el embrión.
- Infecciones víricas en el primer trimestre del embarazo: Rubeola, herpes y paperas.
- Malnutrición materna extrema.
- En la mayoría de los casos no es posible descubrir la causa.
Tipos de catarata ocular congénita:
- Catarata Ocular congénita capsular: Son muy poco frecuentes. Suelen ser pequeñas y no afectan al eje visual. Frecuentemente asociadas a vestigios de la Tónica Vasculosa Lentis (restos de membrana pupilar y estrellas epicapsulares).
- Catarata Ocular congénita polar: Son más frecuentes. Afectan a la capsula y al cúrtex subcapsular. Suelen ser estacionarias, pero a veces progresan y acaban deteriorando la visión.
- Catarata Ocular congénita lenticular: La opacidad se sitúa en el núcleo o en el cúrtex del cristalino. La morfología de la opacidad suele ser característica y depende de los factores causales. Las cataratas lamelares (también llamadas zonulares) son las más frecuentes, seguidas de las cataratas pulverulentas, suturales y axiales.
- En ocasiones la catarata ocular congénita se presenta como una opacidad generalizada que afecta a todo el cristalino (catarata ocular congénita total o subtotal), produciendo un déficit visual severo. En estos casos es fundamental la cirugía precoz de la catarata ocular para evitar una ambliopía profunda (ojo vago).
