¿Importan las gafas de sol?

Cada verano protegemos nuestra piel de los efectos abrasivos del sol, es algo que hemos asumido desde años atrás, en parte gracias a esas incómodas quemaduras que nos aparecen en la piel después de habernos quedado dormidos en la playa. Ahora bien, ¿qué pasa con nuestros ojos? ¿Somos conscientes del efecto que tienen los rayos solares sobre ellos?

Hay estudios que demuestran que la incidencia de los rayos solares sobre nuestros ojos durante largos períodos de tiempo, y sin protección, puede ocasionarnos problemas graves de visión. Por ello no basta con ponernos unas gafas solares cualquiera, lo que necesitamos son gafas que contengan un filtro UV que evite que se dañe nuestra visión.

Hay varios tipos de filtros UV, aunque la finalidad de todos ellos es absorber o desviar la radiación UV, la visible y la invisible. Los tipos de filtros que podemos encontrar son los siguientes:

La importancia de las gafas de sol
La importancia de las gafas de sol

– Filtro UV 400: con este filtro conseguimos una protección del 98% sobre rayos menores a 400 nanómetros.

Filtro amarillo naranja: las gafas con este tipo de filtro protegen los ojos de longitudes de onda hasta de 550 nanómetros.

– Transitions®: protegen hasta 780 nanómetros, y son esas que se oscurecen según las condiciones climáticas, es decir, cuando hay sol se hacen más oscuras, o cuando se está a mayor altitud.

Polarizadas: protege también 780 nanómetros, idóneas para la playa, la nieve, superficies metálicas, situaciones en las que la incidencia de sol se ve aumentada por su reflejo en otras superficies.

Es recomendable tener en cuenta el tipo de filtro en función de para qué se vayan a utilizar las gafas de sol, y preguntar a tu médico oftalmólogo en el caso de padecer algún problema de visión y que nos asesore sobre el filtro que debemos utilizar.

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