Tipos de Lentillas

Al margen de la graduación que necesitemos en nuestras lentillas, no todas las lentes de contacto o lentillas son iguales.

Tipos de Lentillas
Tipos de Lentillas

En el mercado encontramos 4 tipos de lentes de contacto diferentes:

–          Lentillas Rígidas: o lentes “duras” son las de mayor duración. Están fabricadas con un material muy resistente, ahora bien, permiten una menor transpiración ya que el material no es poroso y el ojo no puede oxigenarse. Las ventajas de este tipo de lentes es que dan una calidad de visión muy buena y se limpian fácilmente.

–          Lentillas semirrígidas: aunque se parecen mucho a las lentillas rígidas,  las semirrígidas son porosas, por lo que permiten la oxigenación del ojo. Como las rígidas, proporcionan una óptima calidad de visión y corrigen el astigmatismo moderado. Necesitan menos hidratación que las lentes blandas, y aunque duran más que estas últimas, tienen más riesgo de contaminación dada su porosidad y se pueden rayar más fácilmente.

–          Lentillas Blandas: son lentes ya hidratadas dado que el agua forma parte de su composición y se clasifican en función de la cantidad de agua que contienen. Al contener más agua también son más permeables por lo que permiten una mayor oxigenación del ojo. Además, quienes las utilizan se adaptan a ellas fácilmente y permiten la realización de actividades deportivas. Ahora bien, no corrigen el astigmatismo como las anteriores y tienen una menor duración.

–          Lentillas Desechables: podemos distinguir entre las desechables y las de remplazo frecuente.

– Desechables: de un único uso o uso diario, al quitártelas van directas a la basura porque no se deben volver a utilizar. Esto facilita el uso de lentillas a deportistas o a personas que las utilizan de forma ocasional ya que no requieren de ningún tipo de mantenimiento. Algunas de ellas tienen una duración de una semana, pero este es el tiempo máximo recomendado. Con algunas de las desechables el usuario puede incluso dormir con ellas.

– Lentes de remplazo frecuente: a diferencia de las desechables, el usuario no puede dormir con ellas (salvo lentes especiales). Tienen una duración aproximada de un mes y, como las lentes blandas, requieren de una limpieza diaria. De entre todas las citadas, estas son las que menos problemas ocasionan en los ojos, siempre y cuando se sigan las recomendaciones de uso.

Ante esta variedad te recomendamos acudir a un experto que te asesore sobre el tipo de lentillas que más te convienen en función del problema de visión que tienes y del uso que le vas a dar.

 

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