Heterocromía…o un ojo de cada color

Heterocromía total
Heterocromía total

La heterocromía (en oftalmología conocida como hetrochromia iridis o heterochromia iridum) es una anomalía de los ojos por la que los iris toman distinto color. La heterocromía puede ser total o parcial: la total provoca que los 2 ojos sean de colores totalmente distintos, mientras que en la parcial, los iris comparten un color.

Se da mucho más a menudo en los animales, especialmente en los perros, (también en gatos o caballos) motivo por el cual a las personas que lo padecen se les suele llamar de forma coloquial “huskies”.

Esta anomalía de los ojos puede ser congénita o adquirida. La heterocromía congénita es la menos frecuente, y está presente desde el nacimiento. Puede estar ligada a enfermedades consideradas “raras” como la Neurofibromatosis, el Síndrome de Waardenburg o el Síndrome de Claude-Bernard-Horner (todas ellas relacionadas con malformaciones faciales). Sin embargo, la heterocromía adquirida es la más frecuente y puede deberse a traumatismos, algunas enfermedades como tumores, el uso de colirios o depósitos de pigmentos como el hierro. También se conocen casos de cambio de color espontáneo.

Heterocromía parcial
Heterocromía parcial

No debes asustarte si notas que tus ojos comienzan a cambiar de color, no tiene por qué ser algo preocupante. No obstante, nunca está de más consultarlo con un médico.

Puede dar lugar a complejo en la gente que lo padece, pero en realidad existe una solución sencilla y asequible: las lentillas de color.

Ahora ya sabemos un poco más sobre la heterocromía, esta extraña condición que en muchas ocasiones suscita curiosidad e interés.