Hipermetropía: ¿qué es?

En el ojo hipermétrope la córnea y el cristalino tienen un poder refractivo insuficiente en relación a la longitud axial del globo ocular; es decir que la córnea y el cristalino tienen poca curvatura o que el globo ocular es algo pequeño. Esto da lugar a que las imágenes de los objetos se formen ligeramente por detrás de la retina y se vean desenfocadas. El cristalino joven es capaz de «acomodar», aumentando su potencia refractiva (su curvatura) hasta compensar cierto grado de desenfoque. En los casos de hipermetropías bajas, un paciente joven verá bien; pero en los casos de hipermetropías altas y a medida que disminuye la capacidad acomodativa del cristalino (por efecto de la edad), aparecerá el defecto visual y sus síntomas asociados

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Causas

La hipermetropía es un defecto refractivo que se suele heredar en la inmensa mayoría de los casos.

Al nacer la mayoría de los niños son hipermétropes (es lo que se denomina hipermetropía fisiológica) porque el globo ocular es muy pequeño y a medida que van creciendo el ojo aumenta su longitud axial desapareciendo la hipermetropía.

Síntomas

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Visión borrosa a todas las distancias

La principal manifestación de la hipermetropía es la visión borrosa, que puede darse a todas las distancias, aunque por lo general siempre se verá peor de cerca que de lejos; al contrario de lo que sucede en la miopía, cuyo síntoma principal es la visión borrosa para larga distancia.

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Dolores de cabeza, cansancio e irritacion

Para poder ver las imágenes enfocadas el ojo hipermétrope tiene que realizar un esfuerzo acomodativo continuado y en ocasiones ese esfuerzo muscular sostenido da lugar a la aparición de dolores de cabeza y puede llegar a generar estrabismo convergente, cansancio visual e irritación ocular.

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Muy frecuente

La hipermetropía es un defecto refractivo muy frecuente, tanto o más que la miopía, aunque muchas veces suele pasar desapercibido, ya que las hipermetropías bajas a menudo son asintomáticas durante la juventud.

Tipos de miopía

Podemos clasificar las miopías en dos grandes grupos:

  • La miopía simple es la más frecuente. Suele estabilizarse alrededor de los 18 años de edad y puede acompañarse de cefaleas y trastornos oculares menores como irritación ocular y cansancio visual.
  • La miopía magna se caracteriza por un número elevado de dioptrías, una mayor tendencia progresiva y trastornos oculares asociados de mayor envergadura, como las lesiones vitreoretinianas.

Como se diagnostica

La hipermetropía se diagnostica realizando un examen optométrico completo. En la mayoría de los casos la agudeza visual es buena y puede que no existan síntomas.

Si un niño tiene frecuentes dolores de cabeza (que empeoran a medida que avanza el día y mejoran los fines de semana) o tuerce un ojo hacia adentro o tiene irritación ocular (dolor, escozor, lagrimeo, etc..) o mal rendimiento escolar es obligatoria llevarlo al oftalmólogo para que descarte que no tenga hipermetropía.

Tratamiento

La hipermetropía se corrige utilizando gafas graduadas o lentes de contacto.

Los niños y adolescentes que presentan un grado leve de hipermetropía con buenas agudezas visuales y sin ningún síntoma acompañante, probablemente no necesitan utilizar corrección óptica porque lo compensan con su acomodación.
A partir de los 18 años de edad, si la graduación lleva estable más de 12 meses, se puede plantear la operación de hipermetropía.

La técnica Lasik es la más frecuentemente utilizada para operar la hipermetropía, por su seguridad y eficacia, así como por su rápida recuperación.

En los pacientes que no tienen suficiente grosor corneal o tienen mala topografía o biomecánica corneal es preferible utilizar la técnica Lasek o la más moderna técnica Trans PRK.

En los casos de graduación muy elevada o que también tengan vista cansada a veces es preferible la técnica de implantación de lente intraocular.

De un vistazo

En el ojo hipermétrope la córnea y el cristalino tienen un poder refractivo insuficiente en relación a la longitud axial del globo ocular; es decir que la córnea y el cristalino tienen poca curvatura o que el globo ocular es algo pequeño. Esto da lugar a que las imágenes de los objetos se formen ligeramente por detrás de la retina y se vean desenfocadas. El cristalino joven es capaz de «acomodar», aumentando su potencia refractiva (su curvatura) hasta compensar cierto grado de desenfoque. En los casos de hipermetropías bajas, un paciente joven verá bien; pero en los casos de hipermetropías altas y a medida que disminuye la capacidad acomodativa del cristalino (por efecto de la edad), aparecerá el defecto visual y sus síntomas asociados

La hipermetropía se diagnostica realizando un examen optométrico completo. En la mayoría de los casos la agudeza visual es buena y puede que no existan síntomas.

Si un niño tiene frecuentes dolores de cabeza (que empeoran a medida que avanza el día y mejoran los fines de semana) o tuerce un ojo hacia adentro o tiene irritación ocular (dolor, escozor, lagrimeo, etc..) o mal rendimiento escolar es obligatoria llevarlo al oftalmólogo para que descarte que no tenga hipermetropía.

La principal manifestación de la hipermetropía es la visión borrosa, que puede darse a todas las distancias, aunque por lo general siempre se verá peor de cerca que de lejos; al contrario de lo que sucede en la miopía, cuyo síntoma principal es la visión borrosa para larga distancia.

Para poder ver las imágenes enfocadas el ojo hipermétrope tiene que realizar un esfuerzo acomodativo continuado y en ocasiones ese esfuerzo muscular sostenido da lugar a la aparición de dolores de cabeza y puede llegar a generar estrabismo convergente, cansancio visual e irritación ocular.

La hipermetropía es un defecto refractivo muy frecuente, tanto o más que la miopía, aunque muchas veces suele pasar desapercibido, ya que las hipermetropías bajas a menudo son asintomáticas durante la juventud.

La hipermetropía se corrige utilizando gafas graduadas o lentes de contacto.

Los niños y adolescentes que presentan un grado leve de hipermetropía con buenas agudezas visuales y sin ningún síntoma acompañante, probablemente no necesitan utilizar corrección óptica porque lo compensan con su acomodación.
A partir de los 18 años de edad, si la graduación lleva estable más de 12 meses, se puede plantear la operación de hipermetropía.

La técnica Lasik es la más frecuentemente utilizada para operar la hipermetropía, por su seguridad y eficacia, así como por su rápida recuperación.

En los pacientes que no tienen suficiente grosor corneal o tienen mala topografía o biomecánica corneal es preferible utilizar la técnica Lasek o la más moderna técnica Trans PRK.

En los casos de graduación muy elevada o que también tengan vista cansada a veces es preferible la técnica de implantación de lente intraocular.