¿Necesita gafas tu hijo?

¿Necesita gafas tu hijo?
¿Necesita gafas tu hijo?

Cuando un padre ve a su hijo entornar los ojos, pestañear a menudo o quejarse de que le duele la cabeza cuando ve la televisión, la primera pregunta que se le viene a la cabeza es: ¿necesita gafas mi hijo?

Pero, ¿cuándo debemos llevar a los niños al oculista?…Normalmente si el problema es grave y se aprecia a simple vista lo más probable es que el pediatra lo detecte en una de las revisiones rutinarias y le derive al oftalmólogo.

La Sociedad Española de Oftalmología (SEO), confirma que la revisión de la vista de los niños debe ser siempre realizada por un oftalmólogo, para prevenir problemas derivados del retraso en la detección de  patologías oculares.

Si detectas en tu hijo determinados comportamientos que te indiquen un problema de visión o algún trastorno ocular, debes llevarlo cuanto antes a un oftalmólogo. En el caso de que no notes nada extraño, lo recomendado es llevarlo sobre los 3 o 4 años, para que pueda detectarse cualquier anomalía y corregirla cuando sea posible.

Las anomalías más frecuentes en la vista de los niños son el ojo vago (ambliopía) y el estrabismo, que detectadas con la suficiente antelación y tratadas adecuadamente pueden hacer que desaparezca de adultos.

Otros problemas en la visión de los niños incluyen la miopía, hipermetropía o astigmatismo. Una vez detectados lo normal es que el niño deba llevar gafas para corregir el defecto ocular. Aunque a priori puede parecer molesto, actualmente existe una gran variedad de gafas para niños, de diferentes colores y formas, con cuerdas y cadenas para evitar que se le caigan, y cristales adecuados a la actividad de los niños. Compra las gafas para tus hijos con ellos, que además de ver bien se vean bien con ellas, se acostumbrarán enseguida a llevarlas.

La vista en un recién nacido

La visión en los bebés
La visión en los bebés

Un recién nacido no nace con la capacidad visual de un adulto, ya que el ojo de un bebé necesita un proceso de adaptación a la claridad del “mundo real”, tras 9 meses en la cálida oscuridad del vientre materno.

En los primeros meses de vida, el bebé sólo distingue sombras en blanco y negro y no es capaz de distinguir objetos o personas con nitidez.

Su ojo sólo es capaz de enfocar hasta 25 cm de distancia, que es precisamente la distancia aproximada entre la madre y el bebé cuando ésta lo mantiene en su regazo. Este es uno de los tantos motivos por los que el bebé es capaz de reconocer a su madre con facilidad: su rostro sí le resulta más que familiar.

La evolución de la vista del bebé es constante. Así, durante el primer y el segundo mes de vida el recién nacido comienza a enfocar la vista y a seguir con la mirada objetos en movimiento que llaman su atención. No es hasta el tercer mes cuando comienza a ver y enfocar objetos a distintas distancias.

Otra de las peculiaridades de los ojos de los recién nacidos es su color. Y es que la mayor parte de los pequeños tienen al nacer los ojos de un tono gris azulado que con alta probabilidad, irá cambiando a lo largo de su primer año de vida hasta tomar su color definitivo, que va generalmente ligado al tono de piel: cuanto más oscura sea la tez, más probabilidad de que su color de ojos definitivo sea oscuro, y al revés. En raras ocasiones, cada ojo tomará un color distinto, lo que se conoce como heterocromía.

Problemas de visión: Operación de cataratas

Cataratas en los ojos
Cataratas en los ojos

Uno de los principales y temidos problemas de la vista a medida que vamos envejeciendo son las cataratas en los ojos, aunque actualmente tienen fácil solución gracias a la operación de cataratas.

Generalmente las cataratas se asocian a la vejez (o a partir de los 60 años), lo que se denominaría catarata senil,  pero es común que este problema pueda empezar antes, con lo que pasaría a llamarse catarata pre-senil. Además existe también la catarata congénita o juvenil, que se desarrolla en pacientes más jóvenes.

Hay causas que pueden anticipar la aparición de las cataratas, como un golpe, un corte o quemaduras en la zona del ojo, que harían que apareciera la denominada catarata traumática o enfermedades que también pueden propiciar su desarrollo.

¿Pero cómo saber si tenemos cataratas en los ojos? Los síntomas suelen ser lentos y sin dolor e incluyen la pérdida de visión, visión borrosa o visión doble. En general se acompaña de una pérdida de visión, aunque también podría ocurrir que no se detectara dependiendo del tamaño y la localización en el cristalino. Es posible detectarlas con un examen oftalmológico de agudeza visual sencillo, que se complemente con otros para descartar otras enfermedades oculares.La operación de cataratas se recomienda siempre que la catarata sea molesta e impida la visión para realizar las actividades cotidianas. El tratamiento quirúrgico se realiza sobre el cristalino, sustituyendo la parte afectada por una lente intraocular. Es una operación rápida que suele tener muy buenos resultados sin apenas complicaciones.

Como en toda cirugía es conveniente informarse antes de los especialistas y centros más adecuados para la operación de cataratas antes de  ponernos en manos de un experto.

Di adiós a las bolsas en los ojos

Bolsas en los Ojos
Bolsas en los Ojos

El rostro, y principalmente los ojos suelen decirse que son el espejo del alma. Por ello, todos queremos tener una mirada limpia y, descubrir las temidas ojeras y bolsas de los ojos, nos aterra. Afortunadamente hoy en día hay soluciones estéticas, tanto remedios caseros, como maquillajes para disimularlas,  y en última instancia operaciones estéticas que nos ayudan a  eliminar estas imperfecciones.

Las bolsas de los ojos suelen aparecer por varias razones, y aunque mayoritariamente es una cuestión genética, hay otros factores como el cansancio, la falta de sueño y el estilo de vida acelerado que pueden propiciar que las bolsas de ojos aparezcan antes de lo debido. Además, una mala alimentación y el abuso del alcohol y el tabaco además de afectar a la calidad de la vista, también pueden ser muy perjudiciales para la estética de los ojos.

Aunque se pueden encontrar multitud de remedios caseros para intentar reducirlas y prevenir su aparición, así como maquillajes que ayudan a esconderlas, lo cierto es que las bolsas de los ojos solo se pueden eliminar con una sencilla operación estética.

Actualmente, la operación de bolsas de ojos es una de las operaciones estéticas más demandadas, ya que es rápida y no deja cicatriz visible, a la vez que se pueden observar las mejores de forma inmediata. No sólo las mujeres sino cada vez más los hombres se animan a realizarse una operación que rejuvenece de forma visible el rostro, haciendo que nos veamos mucho mejor y más jóvenes.

Por supuesto, como en toda operación estética, es imprescindible que antes te informes en de tu caso en particular, y que elijas una clínica y un cirujano de confianza. ¡Di adiós a esas antiestéticas bolsas de los ojos, seguro que no te arrepentirás!