Aparatos para medir la tensión ocular

Tonómetro
Tonómetro

Los especialistas tienen varias formas de medir la tensión ocular, todas ellas válidas aunque unas con más precisión que otras, desde el procedimiento más rudimentario e inexacto hasta el aparato de última generación más preciso.

En ocasiones, y aunque no es una técnica muy precisa, el oftalmólogo presiona el parpado superior con el dedo, evidentemente, no presionan directamente sobre el ojo pero se hacen una primera idea de cómo está la presión para posteriormente medirla con un aparato más preciso.

El Tonómetro, nos permite medir la tensión ocular de forma más precisa. Se basa en la resistencia que presenta el ojo a ser deformado y que es directamente proporcional a la presión que tiene en su interior.

¿Cómo actúa el tonómetro?… Ejerce fuerza sobre la parte exterior del ojo comprobando si éste se deforma o no. Existen dos tipos de tonómetros:

–          Tonómetro de no contacto: la medición de la presión ocular con este modelo no necesita de ningún tipo de colirio o anestésico dado que no hay contacto con el ojo. Es una especie de soplido en el ojo que trata de comprobar si éste se deforma con la presión que ejerce el aire.

–          Tonómetro de contacto: en este caso sí que es necesario el uso de anestésicos dado que hay contacto con la superficie ocular y, por lo tanto, peligro de infección.

Aunque no siempre se da el caso, una presión intraocular alta podría indicar la aparición de un glaucoma, por ello es necesario que se revise cuando nos hacen un examen ocular.

Tipos de Lentillas

Al margen de la graduación que necesitemos en nuestras lentillas, no todas las lentes de contacto o lentillas son iguales.

Tipos de Lentillas
Tipos de Lentillas

En el mercado encontramos 4 tipos de lentes de contacto diferentes:

–          Lentillas Rígidas: o lentes “duras” son las de mayor duración. Están fabricadas con un material muy resistente, ahora bien, permiten una menor transpiración ya que el material no es poroso y el ojo no puede oxigenarse. Las ventajas de este tipo de lentes es que dan una calidad de visión muy buena y se limpian fácilmente.

–          Lentillas semirrígidas: aunque se parecen mucho a las lentillas rígidas,  las semirrígidas son porosas, por lo que permiten la oxigenación del ojo. Como las rígidas, proporcionan una óptima calidad de visión y corrigen el astigmatismo moderado. Necesitan menos hidratación que las lentes blandas, y aunque duran más que estas últimas, tienen más riesgo de contaminación dada su porosidad y se pueden rayar más fácilmente.

–          Lentillas Blandas: son lentes ya hidratadas dado que el agua forma parte de su composición y se clasifican en función de la cantidad de agua que contienen. Al contener más agua también son más permeables por lo que permiten una mayor oxigenación del ojo. Además, quienes las utilizan se adaptan a ellas fácilmente y permiten la realización de actividades deportivas. Ahora bien, no corrigen el astigmatismo como las anteriores y tienen una menor duración.

–          Lentillas Desechables: podemos distinguir entre las desechables y las de remplazo frecuente.

– Desechables: de un único uso o uso diario, al quitártelas van directas a la basura porque no se deben volver a utilizar. Esto facilita el uso de lentillas a deportistas o a personas que las utilizan de forma ocasional ya que no requieren de ningún tipo de mantenimiento. Algunas de ellas tienen una duración de una semana, pero este es el tiempo máximo recomendado. Con algunas de las desechables el usuario puede incluso dormir con ellas.

– Lentes de remplazo frecuente: a diferencia de las desechables, el usuario no puede dormir con ellas (salvo lentes especiales). Tienen una duración aproximada de un mes y, como las lentes blandas, requieren de una limpieza diaria. De entre todas las citadas, estas son las que menos problemas ocasionan en los ojos, siempre y cuando se sigan las recomendaciones de uso.

Ante esta variedad te recomendamos acudir a un experto que te asesore sobre el tipo de lentillas que más te convienen en función del problema de visión que tienes y del uso que le vas a dar.

 

Ojo Perezoso

¿Tienes un ojo vago o perezoso? ¿Sabes lo que significa? La ambliopía, u ojo perezoso, no está relacionada con ninguna lesión ocular, y aunque se puede dar en pacientes que padecen una ligera miopía, ésta no es necesariamente la causante de la ambliopía.

Ojo Perezoso
Ojo Perezoso

¿Por qué se produce la ambliopía? Esta afección ocurre cuando el nervio que envía la información desde el ojo hasta el cerebro no se ha desarrollo correctamente durante la infancia. Como consecuencia de este error en el envío de información al cerebro, éste ignora la imagen recibida por el ojo afectado.

La causa más común suele ser el estrabismo, aunque se han detectado otras como las cataratas infantiles y la hipermetropía, la miopía y el astigmatismo cuando se dan con mayor incidencia en uno de los dos ojos.

¿Cómo se soluciona el ojo vago? Además de las gafas con la graduación correspondiente, en ocasiones se opta por tapar el ojo sano con un parche lo que obliga al cerebro a reconocer la imagen percibida por el ojo que padece ambliopía. Los niños menores de 5 años que se someten a tratamiento suelen recuperar la visión normal, sin embargo, en ocasiones se mantienen algunos problemas en la percepción de la profundidad.

La ambliopía se suele detectar con una simple revisión, no requiere de exámenes especiales. Por lo que si crees que podrías padecerla, no tienes más que acudir a tu médico oftalmólogo para que te realice una revisión rutinaria.

Derrame Ocular

Los derrames en el ojo, a pesar de ser muy llamativos, no causan muchas molestias.

Derrame Ocular
Derrame Ocular

Normalmente se producen por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos.

¿Cuáles son las causas del derrame ocular?

Existen tres razones probables para que se produzca esta ruptura de vasos sanguíneos:

  • el aumento de la tensión ocular
  • como consecuencia de un golpe
  • puede ser síntoma de una hipertensión arterial crónica (si el derrame es muy frecuente).

Aunque parece más grave de lo que es, al ojo no le pasa nada. La cantidad de sangre que se derrama como consecuencia de la ruptura de estos vasos sanguíneos es mínima, y es más la impresión que provoca en la gente que mira nuestro ojo ensangrentado que lo que nos puede molestar a nosotros.

Pero, ¿qué hacemos para que nuestro ojo recupere su blanco original? Podemos hacer poco, la verdad. En estos casos, la mejor solución es esperar a que la sangre derramada sea absorbida por nuestro organismo y poco a poco el ojo vaya quedándose más limpio. Este proceso suele tardar una media de 10-15 días, aunque todo depende de la magnitud del derrame.

En cualquier caso, y aunque no se trate de un problema grave, siempre es recomendable que solicites la opinión de un experto que determine si el derrame en cuestión tiene algún alcance mayor.

Daltonismo

¿Te resulta complicado distinguir determinados colores, o matices de colores como el verde y el rojo? Quizás padezcas un ligero daltonismo y aún no te lo han detectado.

Pero el daltonismo no afecta solo a la capacidad para distinguir colores, es decir, no es un problema sólo a la hora de elegir la combinación correcta entre unos pantalones y una camisa, afecta a otras facetas de la vida como la elección de un trabajo en el que te requiere ser capaz de diferenciar determinados colores; a la hora de determinar el estado de determinados alimentos; a la circulación, donde la distinción entre rojo y verde es muy importante, etc.

Cartas de Ishihara - Fuente de la imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Cartas_de_Ishihara
Cartas de Ishihara – Fuente de la imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Cartas_de_Ishihara

¿Qué es el daltonismo? El daltonismo es una enfermedad genética que debe su nombre a John Dalton, físico y matemático que la padecía. Se refiere, no sólo a la capacidad de diferenciar los colores, sino también a la capacidad de distinguir determinados matices y está asociado al cromosoma X, por lo que se suele dar en un porcentaje más alto de hombres que de mujeres.

Hay pruebas específicas que permiten detectar el grado de daltonismo que se padece como las Cartas de Ishihara o el Test de Farnsworth. Aunque el más utilizado es las Cartas de Ishihara, unas láminas compuestas por una serie de puntos de colores primarios que forman números o formas conocidas. Las personas que padecen daltonismo son incapaces de detectar estos números o formas.

En función de la incapacidad para discernir entre unos colores y otros, hay varios tipos de daltonismo: Acromático, Monocromático, Dicromático, Protanopia, Deuteranopia, Tritanopia y Tricromático anómalo.

Por suerte, existen lentes correctoras que permiten reducir los efectos que esta enfermedad tiene sobre las vidas de quienes las padecen. Si crees que puedes padecerla o ya eres consciente de ello, te recomendamos que acudas a tu médico oftalmólogo para que te indique el tipo de daltonismo que tienes y la lente correctora apropiada para ti.