Trastornos Oculares y Enfermedades

Existen algunas enfermedades que pueden afectar gravemente e incluso de forma irreversible nuestra visión.

Trastornos oculares y enfermedadesCuando nuestro cuerpo está afectado por un tumor, otras zonas del cuerpo como nuestros ojos, pueden sufrir su ataque de forma indirecta. Es el caso, por ejemplo, de los afectados por esclerosis múltiple, cuyos síntomas pueden ser visión doble o borrosa, distorsión de colores, destellos, pérdida parcial de la vista e incluso puede llegar a producir ceguera en un ojo. De igual manera, el cáncer cerebral en el que queda dañado parte del sistema de trasferencia de las señales que son enviadas desde el cerebro hacia las partes pertinentes de nuestro cuerpo. De ese modo y dependiendo de las zonas afectadas, la vista puede quedar severamente perjudicada pudiendo, en algunos casos, producir visión doble o incluso la desviación de un globo ocular.

La detección rápida y su tratamiento prematuro, es lo que puede ayudarnos para no perder la vista definitivamente. De cualquier forma, algunas enfermedades de este tipo no siempre son fácilmente detectables debido a la aparición tardía de sus síntomas. Así que si detectamos cambios en nuestra visión como destellos de luz, imágenes borrosas, dolor, inflamación o visión doble, hay que acudir sin mayor dilación a un profesional especializado.

Problemas oculares y fracaso escolar. Detección temprana

Detectar Problemas ocularesCuando se trata de niños no es tan sencillo detectar posibles problemas oculares. Es importante estar atentos para prevenir esta causa de fracaso escolar a tiempo.

¿En qué podemos fijarnos para detectar problemas oculares a tiempo?

No pocas veces las patologías oculares pasan inadvertidas incluso a los propios afectados. Conviene prestar especial atención a dolores sistemáticos de cabeza, el acercamiento o alejamiento excesivo de la cabeza durante la lectura y por supuesto el frotamiento constante de los ojos durante las actividades de mayor concentración. Cuando estos trastornos se vuelven endémicos el estudiante acaba por abandonar sus obligaciones escolares, produciéndose entonces un empeoramiento significativo de las calificaciones al que los padres no saben dar respuesta. Afortunadamente, el tratamiento de los problemas de visión es bastante efectivo y poco agresivo.

Diagnóstico y soluciones

Lo más importante para conseguir un diagnóstico certero y precoz es seguir con un sencillo programa de revisiones periódicas al oftalmólogo. Las principales soluciones pasan por el uso de gafas o lentes de contacto, prefiriendo la primera opción por la mayor facilidad de uso. Para asegurarse que el niño efectivamente utiliza las gafas es conveniente sensibilizarlo sobre sus beneficios siempre desde una perspectiva pedagógica. Los profesionales de la oftalmología infantil son la mejor ayuda para los padres.

El papel de los problemas oculares en el fracaso escolar

Problemas oculares y fracaso escolarLa vista es sin duda el sentido más importante en la educación primaria. Los problemas visuales son por tanto una severa complicación del proceso de aprendizaje, evitando que los niños aprovechen mejor el tiempo y acaben fatigándose en exceso tras forzar la vista para seguir las explicaciones en clase. Para ponderar debidamente la gravedad de la cuestión, distintos estudios solventes señalan que el impacto de los problemas oculares en la población infantil es bastante considerable. De este modo, la fundación Alain Afflelou asegura que un 20% de los niños españoles padece algún tipo de problema de visión. El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) va todavía más allá y asegura que más del 30% de los casos de fracaso escolar están directamente relacionados con estos trastornos.

¿Cuáles son los problemas oculares más frecuentes?

La naturaleza de los problemas oculares puede ser bastante dispar: miopía, astigmatismo, ambliopía (enfermedad conocida popularmente como «ojo vago») o hipermetropía entre tantas otras patologías. Las causas son igualmente múltiples, destacando la mala utilización de las gafas (un elevado porcentaje de niños que debería llevar gafas no las usan durante largos intervalos de tiempo). Por supuesto, la sobreexposición a dispositivos móviles o informáticos que obliguen a forzar la vista contribuye en gran medida a agravar el problema. Es por ello que los padres deben saber interpretar correctamente los síntomas de sus hijos para tratar de anticiparse en la medida de lo posible a las principales enfermedades.

Catarata Congénita en niños: Tratamiento

Tratamiento Catarata CongénitaLas cataratas congénitas suponen una de las principales causas de pérdida visual en la niñez; de hecho, pueden conllevar a una ceguera total en algunos casos. Por ello, los especialistas otorgan una gran importancia al diagnóstico temprano de las cataratas congénitas asumiendo que, con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, se reducen las posibilidades de que el niño afectado sufra consecuencias mayores.

Esta enfermedad supone la opacidad del cristalino del ojo (parte del ojo con apariencia de lente biconvexa que se ubica tras el iris) del neonato, lo que implica que la transparencia propia de esta lente se vea limitada y, por tanto, la capacidad visual disminuya, de manera parcial o total.

¿Cuál es el tratamiento para las cataratas congénitas?

Entre los diferentes tratamientos en los casos que presenten cierta gravedad, la extirpación de la catarata congénita es considerada una solución eficaz y segura para la futura vida sensitiva del niño. En este sentido, debe considerarse que el bebé deberá ser adecuadamente controlado para que su rehabilitación visual sea la adecuada. También se considera oportuno, en algunas ocasiones, implantar al bebé una «lente intraocular artificial». Aunque este tipo de cirugía en recién nacidos es objeto de polémica para muchos especialistas, los actuales avances científicos hacen cada vez más efectiva esta opción. Como puede comprobarse, el diagnóstico precoz de las cataratas congénitas es vital en esta patología.

Catarata Congénita en niños: Causas

Catarata congénita en niños¿Cómo detectar cataratas congénitas en bebés?

Para que las cataratas puedan ser definidas como «congénitas» deben presentarse en los tres primeros meses de vida. En este sentido, debe tenerse en cuenta la dificultad existente a la hora de detectar esta patología en recién nacidos (éstos son incapaces de trasmitir la posible sintomatología). Algunos de los síntomas más comunes en las cataratas congénitas, y que nos pueden ayudar a intuir este problema en el bebé, son: rápidos movimientos oculares, cierta opacidad gris o blanca en la pupila del niño o indicios de que su capacidad visual sea deficiente.

Principales causas de las cataratas congénitas en niños

La relevancia de esta afección, en la disminución de la calidad de vida futura del recién nacido, ha llevado a los especialistas a poner en marcha numerosos estudios que han conseguido concretar la diversidad de causas de este problema (a pesar de que, en algunas casos, estas causas no puedan ser determinadas). De esta manera, la patología que nos ocupa puede ser consecuencia directa de «la herencia», o bien, fruto de alguna agresión dada en el momento de desarrollo del feto durante el embarazo (infecciones intrauterinas como la rubéola, la toxoplasmosis o el herpes simple, entre otras). Ciertos defectos de nacimiento como el síndrome de Down, el síndrome Conradi o el síndrome de Lowe, son considerados también causas de las cataratas congénitas.