Ojos llorosos: Soluciones

soluciones para los ojos llorosos
Ojos llorosos: soluciones

¿Qué debemos hacer si padecemos de ojos llorosos?

Si sufres de lagrimeo excesivo en tus ojos es necesario averiguar qué otros síntomas se han presentado junto al lagrimeo, así podremos encontrar una causa común y plantearle la situación a nuestro médico de forma precisa para facilitar el diagnóstico.

Responder a determinadas cuestiones nos ayudará a encontrar la solución a los ojos llorosos:

  • ¿Recordamos cuándo comenzamos a tener ojos llorosos?
  • ¿El lagrimeo afecta a los dos ojos?
  • ¿En algún momento se introdujo una partícula en alguno de los ojos?
  • ¿Se presentan las lágrimas solo cuando realizamos determinada actividad, como ponernos las lentillas o leer?

Si últimamente no gozamos de buena visión deberemos revisarla para asegurarnos de que nuestros ojos no estén realizando un esfuerzo innecesario. Si pasamos mucho tiempo delante del ordenador o de otras pantallas debemos parpadear a menudo, utilizar una buena iluminación y retirar los ojos de la pantalla de vez en cuando para fijarlos en objetos situados a otras distancias.

La conjuntivitis y la obstrucción del conducto lagrimal pueden ocasionar también ojos llorosos. Si observamos enrojecimiento deberemos acudir a nuestro médico, e igualmente si hay inflamación, alguna pequeña herida o sentimos dolor en los ojos o alrededor de la nariz.

Tener ojos llorosos no es algo grave, pero ante la duda, mejor visita a tu oftalmólogo.

 

Ojos llorosos: Causas

causas de los ojos llorosos
causas de los ojos llorosos

Las lágrimas purifican nuestros ojos, los lubrican y favorecen una buena visión. Ellas protegen nuestra vista. Pero en algunos casos el lagrimeo es excesivo y nos da la sensación de tener siempre ojos llorosos.

¿Por qué me lloran los ojos?

Las causas que pueden producir que nuestros ojos se muestren llorosos son muchas: desde una sinusitis, la gripe o una alergia ocasional hasta la fatiga ocular o una irritación en la córnea o el párpado. Cualquiera de estas afecciones podrá estimular a nuestro organismo para que origine una secreción abundante de lágrimas, incluso padecer el denominado «ojo seco», pues la escasez de lágrimas irrita nuestros ojos y acaba desencadenando el lagrimeo. Esta última patología suele producirse si nuestra lágrima es pobre en alguno de sus componentes, y utilizar un colirio recomendado por nuestro especialista es parte de la solución.

El uso del ordenador es en la actualidad una de las causas principales de la fatiga ocular. Permanecer frente a la pantalla sin apenas parpadear produce sequedad e irritación, lo que finalmente acaba convirtiéndose en un desagradable escozor que llega acompañado de lágrimas, provocando los ojos llorosos.

Actos tan habituales como reírnos o trocear una cebolla nos hacen llorar, aunque también algunas enfermedades. Pero no debemos inquietarnos, pues estas vienen acompañadas de otros síntomas. Si a tus ojos llorosos acompañan otros síntomas, sin duda visita a tu médico para que diagnostique correctamente.